CAPÍTULO 11: OFERTA.
Hayami llegó a la oficina muy puntual como todas las mañanas. Ariel la miró con descontento, pero a pesar de eso, Hayami la saludó educadamente. Después de recibir el "buenos días" de mala gana de Ariel, se acercó a Angélica, que ya estaba en su puesto.
—Buenos días, licenciada.
Dijo Angélica mientras se arreglaba un mechón de cabello.
—Buenos días, "Angie". ¿Hay algo pendiente para mí?
No, Lic.
—Ok, entonces hazme dos favorsitos: el primero, ¿podrías conseguirme un café con leche de la cafeterí