Despierto y siento el olor a biscochos, miro en esa dirección y noto una pequeña mesa que tiene una pava eléctrica y un mate, al lado una canastita con mis biscochos favoritos. Lisandro me hace reír, incluso en Inglaterra los ha conseguido. Suspiro antes de buscarlo en la cama, sin embargo, al notar que no está me invade un vacío.
Trato de ponerme de pie, pero me cuesta. Estoy muy cansada después de todo lo que hicimos. Tomo mi móvil y veo la hora, calculo la diferencia de horario y solo puedo