—¿Sabes que tres niños se quedarán sin padres si me matas? —me pregunta Paul después de que le di la segunda paliza.
—Arthur y Philippe ya me dijeron que tú no les importas. Si tienes otro hijo con alguna de tus amantes es problema tuyo —espeto, mientras lo vuelvo a tomar de la camisa para golpearlo.
—¿No has visto a Kiara? Mi amada esposa al fin me dará una niña —dice riendo, es un maldito enfermo. Le pego una patada y cae al suelo.
Hace tres días que lo estoy golpeando y dándole el suero para