Estoy nerviosa, sé qué han pasado al menos tres meses desde que Lisandro anunció su compromiso con la señorita Amy Romero. Me sorprendí al saber que era la hija de la médica que me ha atendido durante este último tiempo. Ella y su esposo han sido muy amables conmigo, ambos son los mejores neurocirujanos del país. Y aunque la doctora González trabaja principalmente con niños, aceptó tomar mi caso después de saber que estaba embarazada.
—¿Estás segura de que quieres hablar con él? —me pregunta Pa