Cameron
La voz estridente de Nicole casi me reventó un tímpano, cuando le dije con tanta frialdad como podía que necesitaba un tiempo.
Aquella pequeña mentira, me parecía adecuada. Estaba ocultando información, sí. No obstante, era por su bien. Cuando los treinta días que necesitaba hasta rendir los exámenes de la colegiatura transcurrieran, todo volvería a la normalidad. Para ese entonces, sabrían que era un gran elemento para la empresa y no querrían desprenderse de mí. Por otro lado ni siqu