--¿Papi?.
-Si, mi papi tiene un auto muy grande-Entonces eso era lo que quería decir.
-Entonces vamos hacia la casa de tu padre. La niña sonríe y me tomó de la mano para luego caminar juntas hacia la entrada de su casa. En cuanto iba a tocar la puerta la niña se adelantó y gritó. -¡Papá!-Mire a la niña de inmediato y ella sonrió con una sonrisa muy hermosa aunque a sus encías le faltaban unos cuantos dientes. No pasaron ni cinco segundos cuando la puerta se abrió dejando ver a un hombre de asp