Tomé un taxi y me dirigí al lugar en el que había acordado con Ramiro, sentí un poco de miedo, no sé qué pasaría si Deivis se entera de esto.
En cuanto llegó baje con mucho cuidado del taxi ya que mis tacones estaban muy altos le pagué al conductor y le dije que se quedará con el cambio en realidad el dinero para Deivis le sobra.
Caminé unos quince pasos y lo vi, vi a Ramiro sentado justo en una banca y a su lado estaba su auto, vestía una camisa marrón con un jeans blanco, se veía muy bien.
El