-Despacio amigo-anunció Deivis soltando una carcajada. Pero Alan estaba totalmente ciego en ese momento y lo único que quería era salir corriendo a jugar con los caballos. Me senté en la silla luego de que Diana trajera el desayuno, en este caso, plátano con huevo, y una taza caliente de chocolate.
-Con permiso-Pide y se marcha acomodando su vestido, dándole unos pequeños dobladillos. Tomé el tenedor y observé con cuidado el huevo el cual tenía trozos de salchichas.
-Mamá, jura que nunca nos