-Jefe aquí está su mujer-Dijo Ramiro. ¿Su mujer?... No me digas que… Cerré mis ojos con más fuerza hasta sentir dolor, no quería imaginar que esa persona fuera aquella que en su momento me causó mucho daño aún sabiendo que estaba embarazada, no le importo, no quiero que sea él, no quiero ver su bello rostro el cual me causa punzadas en el corazón. Ese rostro que por un instante puede ser el mismo satanás. Por Favor Dios mío, no me castigues con mi pasado.
-Abre los ojos-Me pide. Mis vellos se