-¡Mami despierta!-escuche a lo lejos la voz de mi hijo clamando por mí, aún siento en mi garganta el sabor de la sustancia que me colocó aquel tipo.
-Hijo mío-Abrí mis ojos y lo ví, acostarse a mi lado, con sus manos puestas sobre mi vientre.
-Estabas dormida-Me da un beso en la mejilla. No sé cómo carajos llegué a casa, lo único que tengo es mareo.
-Si-Mire a mi alrededor y estoy en mi casa.
-Mami, mi tía Anastasia está en la cocina preparando un té para ti.
-Tu tía está aquí?-empecé a le