Mundo ficciónIniciar sesiónLlamé a la señora Richards y le pedí que los padres de Liliana subieran, detesto ser la persona que les diga esto, pero no hay otra opción. Cuando llegaron no supe qué hacer.
_ Por favor hable _ dijo el hombre _ sea lo que sea, lo afrontaremos.
_ Lo siento pero puedo ver el alma de su hija, lamento su pérdida.
Pude escuchar los sollozos de la madre, me acerqué para abrazarlos, pensé que me iban a rechazar pero







