Capítulo 42

Llamé a la señora Richards y le pedí que los padres de Liliana subieran, detesto ser la persona que les diga esto, pero no hay otra opción. Cuando llegaron no supe qué hacer.

_ Por favor hable _ dijo el hombre _ sea lo que sea, lo afrontaremos. 

_ Lo siento pero puedo ver el alma de su hija, lamento su pérdida.

Pude escuchar los sollozos de la madre, me acerqué para abrazarlos, pensé que me iban a rechazar pero

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