Conexiones Incomprensibles
Aún recordaba su gesto de aquel día en el supermercado.
No fue un saludo, no fue nada… y sin embargo, algo en ella seguía repitiendo ese instante como si ocultara una clave.
Quizás por eso no le sorprendió tanto verlo hoy.
Aunque sí le dolió igual.
Pensó que ya lo había dejado atrás.
Que no quedaba más que seguir caminando.
Pero los caminos, como la vida, a veces insisten en cruzarse de nuevo.
El cuerpo de Keila aún conservaba rastros de la gripe que la había tenido