Mundo ficciónIniciar sesión—¡Alicia! —. En momentos como estos es que aborrezco la irritable voz de mamá.
—¡Alicia! —vuelve a gritar encendiendo las malditas lámparas.
—Te escuché desde el momento que tu voz invadió mis oídos como una bala; hasta te respondí que estaba despierta —digo sin prestarle mucha atención.
—¡Despierta! Que en unas horas sale tu vuelo para Inglaterra —y vuelve a







