Finalmente, llegó el momento. La música comenzó a sonar, y todos los ojos se volvieron hacia la entrada de la iglesia. Krislen apareció, deslumbrante en su vestido blanco. Su sonrisa iluminó la habitación mientras caminaba hacia Brian, quien la esperaba con los ojos llenos de lágrimas. Se toman de las manos y se miran profundamente, listos para unir sus vidas para siempre.
— ¡Hola amor, finalmente llegó nuestro día! —Dice Krislen—
— ¡Sí, no puedo creer lo hermosa que estás! Estoy tan emocionad