Ahora que Alice y yo hemos anunciado nuestro matrimonio, creo que de una vez por todas la orden dejará a Emily en paz, lo hice con gran pesar.
El otro día Alice decidió que tomáramos un café en la cafetería donde trabaja Emily y nos fuimos, me estremecí cuando vi a Emily, pero mantuve mi postura y estaba fuerte, ella también estaba muy seca.
Pasé el resto del día frente a la cafetería mirando mientras Emily servía las mesas con su habilidad habitual, cuando fue a la universidad la seguí hasta a