Después de conocer a Thomas, mi corazón todavía latía aceleradamente. Estaba sumergiéndome más y más en la trama que yo mismo había creado, y la línea entre la realidad y la actuación se volvió cada vez más borrosa. Pero sabía que era la única manera de proteger a Alexander y descubrir la verdad detrás de los oscuros secretos que lo rodeaban.
Habían pasado días desde nuestro encuentro y Thomas continuó sondeándome, poniendo a prueba mi resolución. En el fondo, sabía que él no confiaba plenament