escóndete
—No hay edad para nadar, y conmigo aprenderás —añadió Jio.
—Acepto señor Jio —añadió Azami cuando sin querer sus ojos se vuelven muy tiernos.
La puerta se abrió y Dai grito —Nuestra madre vienen en camino, no puede ver a Azami aquí en la mansión nos mataría —grito ella agitada.
Jio sujeto la mano de Azami, aunque ella le rechazo empujando la mano de Jio.
Gracias por avisar Dai.
—Tengo que esconderte mis padres no deben saber de qué usted está en la mansión, te llevare a la habitación