Mundo ficciónIniciar sesiónAzami es una joven reservada, tímida y educada, quien se ha cerrado emocionalmente al amor desde que su relación pasada quedó dañada. Este suceso cambió su personalidad de manera significativa. A pesar de su naturaleza retraída, nunca ha experimentado el amor por parte de un hombre y su mayor anhelo es recibir un beso sincero. La vida no le ha resultado fácil, ya que posee innumerables sueños que se han visto limitados por cuestiones económicas. A pesar de este obstá, su situación no permanecerá estancada por mucho tiempo. Con la ayuda secreta su prima, consigue un trabajo y recibe la dirección necesaria para comenzar su nueva etapa. Azami se encuentra a punto trabajar para un millonario que promete ser un apoyo fundamental en su proceso superación personal y, quizás, alguien que logre despertar sentimientos en su corazón. La trama se intensifica cuando surge misterio las dos cartas dejadas por la difunta novia del millonario. Estas cartas albergan secretos profundos y oscuros que conectan sus vidas de una manera inesperada. Azami se encuentra en medio de un dilema, debiendo discernir la verdad detrás de estas cartas y cómo pueden influir en su futuro con el millonario. A medida que el vínculo entre Azami y el millonario se fortalece, la pregunta persiste: ¿puede el amor surgir entre dos personas con pasados y circunstancias tan dispares? Los obstáculos y desafíos se interponen en su camino, poniendo a prueba su conexión y resiliencia emocional. En este enigmático juego de emociones, Azami se verá enfrentada a una decisión crucial: ¿a quién de estos jóvenes elegirá? Su elección definirá no solo su destino romántico, sino también su crecimiento personal y la manera en que aborda su propia transformación. ¿Que pasara cuando ella diga que si acepta casarse con él?.
Leer másPrefacio
Domenico Conte observó con semblante serio al hombre sentado frente a él, lo estudio por un breve momento para luego esbozar una ligera sonrisa.
—Me hiciste volar desde España, para decirme esto, ¿estás bromeando? —preguntó con tal calma, que el hombre frunció el ceño.
—Déjate de juegos, Domenico —le advirtió el hombre vestido tan elegante, como si fuese a asistir a un funeral.
—No estoy jugando, padre —aseguró tomando la copa de whisky entre sus dedos y bebiendo un sorbo sin que la mano le temblara. Como si no estuviese hablando con el jefe de la mafia.
—Tus asuntos en España, parecen haberte dejado mal —pronunció Alessio poniéndose de pie con la elegancia de una pantera.
—No tenías ganas de verte —respondió con frialdad—, y mis asuntos fuera de Italia no deben importarte.
—No debería importarme, si no hubiese cometido la imprudencia de secuestrar a una ciudadana española —señaló.
El cuerpo de Dominico se tensó en el acto, cogió la copa y la bebió de un solo trago. Recordar lo que había hecho a Paula Madrigal no era nada grato y menos el tener que aceptar que su amada Pía estaba muerta.
—¿Qué es lo que quieres?
—Se ha terminado el tiempo, Domenico, es hora que cumpla con el pacto —dijo taladrando al menor con la mirada.
—El pacto lo hiciste tú, no me siento responsable —señaló.
El rostro de Alessio se crispó, era evidente el enojo en sus facciones que habría amedrentado a cualquier hombre, pero Domenico no era cualquier hombre, él era conocido como el diablo siciliano y su apodo no era gratis.
—Ennio Di Monti espera que hagas honor a tu palabra y esta vez no huyas como lo hiciste hace diez años.
—Ya te lo he dicho antes, papá, no voy a casarme con Ilenia —refutó.
—No te estoy preguntando, Dominico, te estoy ordenando que te cases por el bien de la organización, tu padrino asumió el liderato de la Camorra hace unos días, espera que nuestra familia honre el pacto de sangre que hicimos hace años y solamente una boda lo puede lograrlo.
—Entonces cásate tú, porque yo no estoy en el mercado y si no tienes nada mejor que hacer, termina de largarte de mi casa porque lo último que deseo es ver tu cara.
El sonido de una bofetada se escuchó en la sala de aquella habitación, Alessio había cruzado el rostro de Domenico y rasgado su mejilla con su anillo.
—Esto —dijo enseñando el anillo del líder de la Cosa Nostra—. Debe hacerte recordar quién es el líder aquí, vas a casarte y no me importa nada más —añadió antes de salir de la habitación con dos hombres pisando sus talones.
—¿Estás bien? —preguntó su guardaespaldas.
—Trae otra botella —ordenó limpiándose la sangre que corrió por su mejilla—. ¡Espera! —gritó, haciendo que su guardaespaldas se detuviera—. Iré por ella.
Dominico salió de su oficina, un ático lujoso que amenazaba con acariciar el cielo y descendió al Malavita, la discoteca que funcionaba bajo tierra, justo como su nombre, El diablo bajó al inframundo dispuesto a reinar en sus dominios…
Lo que Dominico Conte no esperó encontrar, fue a aquella mujer bailando sobre la mesa, llamando la atención de todos los hombres presentes en el sitio, mientras movía las caderas de manera sensual, en una clara y descarada invitación a pecar.
Domenico no era un puto santo y ese día lo último que quería y deseaba era pensar.
—Prendilo per me —dijo.
—¿Signore? —el guardaespaldas no había comprendido la orden hasta que Domenico se puso de pie y con un movimiento de cabeza le indicó lo que deseaba.
—La quiero en mi cama esta noche. Consíguela para mí.
El guardaespaldas abrió los ojos ante la orden de su jefe, había pasado tiempo desde la última vez que Domenico Conte había elegido una mujer al azar.
—Pero Domenico…
—Ella vino al infierno y yo la llevaré al paraíso —aseguró con una sonrisa lujuriosa.
Domenico no preguntó nombres aquella noche, no quería saber con quién iba a dormir y a quién iba a hacerle el amor, no deseaba saber el nombre de la mujer a quien llevó al cielo y arrastró de nuevo al infierno.
Y a quien llamó Pía una y otra vez mientras sé corría en su interior…
Los rayos del sol se filtraron por el gran ventanal de aquel lujo ático, Domenico se cubrió el rostro con uno de sus brazos para evitar la luz molesta del astro rey.
—Dannazione —(m*****a sea) gruñó al intentar moverse y sentir un peso muerto sobre su pecho.
Domenico apartó la mano con brusquedad, sus ojos se detuvieron sobre los cabellos acaramelados de la mujer sobre él.
—¿¡Qué demonios!? —masculló, pero no fue capaz de terminar la frase, al escuchar el estrepitoso sonido de la puerta al abrirse y la voz enojada de Vittorio.
—No puede pasar, el señor Conte no está disponible en estos momentos.
—Me importa una mierd4 lo que esté haciendo ahora, me importa lo que ya hizo —gruñó el hombre a quien Domenico reconoció como su padrino. Ennio Di Monti.
El italiano apartó bruscamente el cuerpo de la joven, haciendo que la mujer dejara escapar un grito asustado al caer al piso.
—¡Hijo de puta! —gritó al verse en el suelo, pero no tuvo tiempo de decir nada más y Domenico ni siquiera pudo replicar al ver a Ennio parado en el umbral de la puerta.
—¡Pilar! —gritó mirando a la mujer en el piso.
—¿Qué demonios haces aquí? —cuestionó Domenico con furia.
—No vine por ti, Domenico. Viene por ella —señaló con un dedo y con el rostro lleno de furia.
—¿La conoces? —cuestionó, sintiendo un escalofrío correr por su columna vertebral.
El hombre sonrió.
—Es mi hija, Pilar Di Monti, tu futura esposa…
El tiempo pasó como un río tranquilo que sigue su curso. Después de todos los desafíos y secretos, la familia de Azami y Jio encontró la paz y la felicidad que tanto anhelaban.Azami completó su carrera de Administración de Empresas y decidió dar un giro a su vida profesional. Junto con Jio, comenzaron un emprendimiento propio, un negocio que les permitió trabajar juntos y estar más cerca de sus tres hijas trillizas: María, Emilia y Sofía. El amor que compartían como pareja y como padres fortaleció aún más sus lazos.Sebastián, el padre biológico de Azami, continuó siendo parte de sus vidas. Aunque las heridas del pasado tardaron en sanar, con el tiempo, el perdón genuino floreció entre ellos. Azami aprendió que el pasado no podía cambiar, pero que el perdón podía construir un futuro mejor. Sebastián, agradecido por la segunda oportunidad que le dieron, se convirtió en un abuelo amoroso para las trillizas y en un amigo cercano de Jio.Brais y Hiroto también encontraron la felicidad en
Perdóname por favor.Samanta cuatro meses despues se divorció de Ringo padre de Jio.Jio estaba tan feliz de que ese matrimonio se separa porque la señora Samanta nunca fue una buena madre para jio.Jio se quedo pensando en que Azami necesitaba revisión medica por el tema de su cabeza, asi que la llevo a emergencia para una tomografía, tenía el miedo de que le diera derrame cerebral despues del accidente, pero los análisis arrogaron que ella estaba sana, solo tenía anemia y ansiedad por lo que solo le dieron calmantes y a comer sano.Habían pasado ya 1 año y medio todo salió bien para Hiroto y Brais, buscaron la felicidad de ser amados, todo a su tiempo.Brais se terminó casando con la doctora, Hiroto por fin entendido que el amor le llega cuando menos lo espera, el tambien termino casándose poco despues que Brais, Azami ya no sufrió de mas mareos, y intentaba no quedar embarazada mientras hacia su universidad y terminar su carrera de Administración de empresas.Azami siempre decía qu
Se que me ocultas otro secreto dime cual es.Jio la miro con determinación a sus ojos y vio que estaban un poco dilatados, pensó que era por el vino.—No digas eso amor estoy bien —añadió Azami.—Entonces come, tu siempre eres de buen apetito, y ahora estas picando tan lento amor, yo me terminaría mi plato en un minuto —añadió Jio.—Estoy comiendo amor —añadió Azami tomando sus palitos chinos con mucha dificultad intentando concentrarse en su plato ya que tenía dificultad de orientación.Jio noto que Azami le temblaba una de sus manos cuando ella quería agarrar los trozos de comida.—Amor ¿Qué pasa con tu mano? —Pregunto Jio intrigado.—No se amor, que se supone que tiene mi mano —dice Azami mientras come.—Estaba temblando tu mano —añade Jio mientras toca sus manos que están heladas.—¡Que heladas están tus manos amor! —Exclamo Jio.—Son los nervios de la boda amor, yo soy bien nerviosa, sera la primera vez que dormiré contigo como esposo eso me pone nerviosa, no dejo de pensar ello,
Si Acepto amor, ahora eres mía y solo mía.—¿Acepta usted como esposo al señor Jio para amarlo, respetarlo en la salud y en la enfermedad hasta que la muerte les separe? —Pregunta el Juez.—Si acepto amor para cuidarte, amarte, respetarte, no importa que pase yo siempre te amare, en al salud y enfermedad estaré pendiente de ti, hasta que la muerte nos separe.—Pueden proceder ustedes a ponerse los anillos.Julio se acerco y entrego los anillos, Jio agarro el anillo sostenerlo para poner el anillo en el dedo de Azami cuando vaya a decir las palabras que necesita emitir.—Cariño te pongo este anillo con mi nombre, para que recuerdes que estaré siempre a tu lado, te cuidare y te ayudare en todo lo que necesites, nadie podrá separarnos, no lo permitiré, eres mía ahora, y solo mía, te amo mi amor con todo el corazón, para mi eres la mujer que siempre quise tener, la vida y el destino me dio oportunidad de conocerte, y ahora hacer nuestra propia familia amor —añadió Jio poniendo el anillo e
El dia de la boda la sorpresa apresurada y la luna de miel.—Estamos ayudándole —añade Mateo y julio.—¿Pasa algo? —Pregunta Luz.—No pasa nada mejor hablemos de los tipos de peinados, y maquillaje, para comenzar Jio mi futuro esposo no tardará en llegar a la mansión, necesito estar arreglada.—Ok señorita Azami lo haremos ¿Pero segura que se siente bien está un poco pálida? —Pregunta Luz.—Me siento bien, no me pregunten ya eso por favor —añade Azami.—ok —añade Luz.Azami se fue a la mesa donde hay un espejo grande junto con Luz para que la maquillara e hiciera todo el proceso.Marcos y Julio platicaron un rato.—Ves como es terca que tal si le pasa algo Jio nos matara dirá que sera nuestra culpa, si algo le pasa, acuérdate que sus instrucciones fueron si pasa algo con Azami pues comuníquenlo, y si no le decimos y le guardamos eso nos matara —añade Marcos.—Que vamos a hacer si ella no quiere que se lo digamos, ya le paso dos veces este incidente, hay que controlarle eso, Jio despué
No nos pida que nos callemos podría ser algo grave.—Padre basta no seas tan cruel con mi hermano —añadió Dai.—No se casará con esa chica llamada Azami y punto no tiene nada de malo Dai hija, no me veas con esa cara —dijo su padre.—Me prestan a Jio por favor necesito hablar con el en privado —añade Iku.—Claro que si —añadieron sus padres.Jio tomo la mano de Dai y la abrazo, Dai comprendió que tenia que distraer a sus padres para que el se pudiese fugar del restaurante.Los padres de Jio solo se quedaron viendo.—Padres creo que estoy pasando un momento crítico con mi cuerpo, me siento gorda, ¿crees que estoy gorda? —dijo Dai mintiendo se supone que debía decir algo lo primero que se le ocurrió en la mente le mintió, no había opción.Jio se alejo sigilosamente, mientras Iku le ayudo a salir del hotel Jio le agradeció a su amigo.Jio se fue en su camioneta color morada la que tenia escondida, y se fue huyendo del lugarMientras Jio manejaba llamo a Azami.—Amor aquí estoy en la mans
Último capítulo