CAPÍTULO 84. MUCHO FRÍO
En cuanto sintieron que el vehículo comenzaba a girar, Guillermo se quitó el cinturón, y protegió con su cuerpo a su hijo. Provocando que se golpeara en repetidas ocasiones. No podía hacer más. Eso lo hizo sentirse miserable.
Isabella por su parte, abrazó a su hija como pudo, fueron los minutos más largos de su vida, instantes después varios estallidos, se volvieron a escuchar, elevó su rostro para averiguar cómo estaban los demás, entonces sintió que un líquido caliente le escurría sobre su ro