CAPÍTULO 85. UNA NOTICIA CONFIRMADA
Se sentó sobre las escaleras de un viejo centro edificio, intentando sobreponerse de sostener a María, metió la mano en el bolsillo de su pantalón y se dio cuenta que llevaba un par de billetes dentro.
—Gracias a Dios —resopló, tomando entre sus brazos a la pequeña—. Te voy a invitar un chocolate caliente —manifestó y se dirigió hacia una de las cafeterías que se encontraba a una calle de ahí. Desde donde se encontraban, se veía un anunció a los alto de una torre.
Tomaron la mesa que estaba cer