CAPÍTULO 74. TRANQUILA, QUE NO MUERDO
Tres semanas después.
El sábado por la mañana, se dirigieron a la casa de campo de los padres de Guillermo, para celebrar el baby shower que Virgine había organizado. El lugar era uno de los que más le gustaban a él, pues cuando era niño, lo llevaban a pasar los fines de semana, buscando alejarse de todo y disfrutar de la naturaleza.
Al entrar al lugar, Guillermo se quedó sin palabras, pues estaba completamente remodelado y modernizado, ya no había estructuras de madera, ahora el lugar estaba