Después de ese primer asalto viene el segundo en la cama, luego el tercero en el sofá puesta de rodillas, después me estimula lamiendo y mordiendo mi vulva.
Este chico si que sabe lo que hace, me vuelve a encender en segundos. Volvemos a la cama y lo hacemos una vez más. Debo decir que termino mas que agotada. A pesar de eso me levanto para tomar mi ropa
— ¿Te molesta si me doy una ducha? — pregunto mirando el baño
— No para nada, te acompañaría, pero el cuerpo no me da — me responde cerr