En la hacienda Milano Salvatore.
En el jardín.
—Vamos a jugar con la pelota —dijo Ysabelle animando a los pequeños.
Aiden y Fania estaban emocionados.
—Sí, tía.
Los niños salieron corriendo contentos.
Dante mirando a los niños.
—Están divirtiéndose.
—Ja, ja, sí, más Ysabelle —habló Christopher, mirando cómo juega con los niños.
—Ysabelle siempre ha sido buena con los niños —comentó Stefania sonriendo.
—Sí, eso es verdad —dijo Roberta, alegre.
—Lucia, nada que sale —habló Alessia, preocupada.
—V