En la casa Lombardo Rizzo.
—Papi, ¿mañana voy a volver a ver a Aiden? —le preguntó Fania.
—Claro que sí —respondió Dante arropándola.
Stefania entró a la habitación.
—Fania, es hora de dormir.
—Lo sé, mamá.
Dante dándole un beso en la frente.
—A dormir.
—Sí, papi.
—Buenas noches, fea —le dijo su madre, dándole un beso en la mejilla.
—Buenas noches, mamá.
Dante y Stefania salieron de la habitación.
—Siempre la llamas, fea, antes de quedarte dormida —le dijo el curioso.
—Es una forma de cariño y