Horas después.
En el restaurante Rossi.
Todos estaban reunidos, solo faltaba que llegaran Alessia y Raffaello.
—Muy buena la reunión, Lucia —comentó Dante.
Lucia estaba apenada.
—Gracias.
—Eres toda una ejecutiva —dijo Stefania orgullosa.
—Más o menos, me tuvieron que enseñar algunas cosas. Mi fuerte es la cocina —les reveló ella.
—Oye, Stefania, ¿y tienes todo listo? —le preguntó Uma.
—Faltan algunas cosas —respondió ella.
—Se acerca el cumpleaños de Fania y el tuyo —habló Rober