Cuando ya estaba por salir del diario. después de terminar mi turno, decidí contarle todo a Waldo. Ya saben que yo le tenía mucha confianza a mi enamorado, más luego que me confirmó que yo tenía también sangre de lobo en las venas y que uno de mis antepasados había sido incluso un gran alfa de la jauría. Me sentía muy identificada a él y deseaba ser su hembra, además, je je je. Waldo se iba a quedar hasta un poquito más tarde porque debía chequear las últimas informaciones del día. Aún se estab