De regreso al diario, Perkins quiso hacerse el gracioso. -Seguramente el asesino pensaba vender los trozos del sicario en la carnicería ja ja ja-, reía a gritos con el piloto de nuestra unidad móvil, sin embargo yo estaba pensativa por lo que había dicho Trevor, de que habían evidencias que el cuerpo del sinario había sido trasladado en un gran bolsa plástica. De esa forma, el asesino evitaba dejar chorros de sangre cuando cargaba con él y lo depositaba, por ejemplo, en la cajuela de un auto.