Mundo ficciónIniciar sesiónLa gente se retiraba, ya eran más de las tres de la mañana y Alberto Del Toro decidió que era buena idea volver a casa. Ya habían cumplido con su deber de amigos con la familia Duque, pero su esposa se sentía agotada por el trasnocho y Juliana debía ir a la universidad al día siguiente.
— Alejandro ¿te quedas? – su primogénito negó. Observó a Margarita cuchicheando con su hermana







