Sara
Algo se apoderó de mí, que cuando sentí sus labios no pude contenerme, quería más, ¡Ahh! Mi cuerpo tenía voluntad propia, ¡ja, ja, ja! Buena forma de zafarme de mi responsabilidad, ¿no?
¿Y qué si salía lastimada? Bueno, intentaré gobernar mi corazón, lo he pensado demasiado y creo que todavía puedo darme el lujo de experimentar una aventura de este calibre.
Al día siguiente algo cambio, el primer mensaje de Daniel me decía lo mucho que deseaba verme para repetir el beso, tan solo reco