Alana se miraba por tercera vez el espejo, estaba algo nerviosa por su cita con Arturo aun le parecía una locura el salir con el jefe, aunque si analizaba las cosas no es tanta la locura ya que estuvo a punto de casarse con su jefe, es decir Adal
-Alana ya deja de mirarte tanto, estas hermosa de seguro apenas te vea Arturo lo dejaras bobo
-no sé, me siento nerviosa, aun pienso en Adal y mírame saliendo con Arturo – tania rueda los ojos frustrada porque su amiga seguía amando a ese imbécil, pero