11. inexplicable
Después del susto de anoche, Eliza casi no pudo dormir, por lo que con una buena taza de café se va a su trabajo esperando que eso sea más que suficiente para mantenerse activa al menos durante la mañana.
Pasa por forense cómo había quedado la noche anterior, esperando tener un poco más de suerte y que hayan descubierto quiénes son esas personas.
—Buenos días, soy Eliza Sánchez del CICPC, vengo por los resultados de los cuerpos que fueron traídos ayer de la zona de deslave —muestra sus credenci