SARAH
El sol brillaba con fuerza sobre la ciudad cuando me encontré caminando por las bulliciosas calles de Manhattan. El bullicio de la ciudad se mezclaba con el murmullo de la gente, pero mi mente estaba en otro lugar. Con cada paso que daba, los pensamientos sobre el futuro del bufete de abogados de mi padre, una vez próspero, pero en peligro, me acosaban sin piedad.
Me llamo Sarah, tengo 30 años y soy una abogada exitosa, pero mi verdadero sueño es poder continuar el legado de mi padre, mant