NICHOLAS
Esa noche, mi corazón estaba lleno de alegría mientras regresaba del trabajo. Había tenido un día muy productivo y estaba ansioso por recoger a Emily en el restaurante donde se suponía que se encontraría con Sarah. La expectativa de compartir nuestras alegrías y sueños me envolvía en una burbuja de felicidad.
El teléfono sonó, interrumpiendo mis pensamientos jubilosos. La pantalla mostraba el nombre de Sarah. No dude en contestar, pero una extraña inquietud se apoderó de mi antes de pu