Sin embargo, esto era solo el comienzo.
—Isabel...
Joaquín extendió la mano para tomar la mano de Sabrina, pero antes de que pudiera hacerlo, ella lo apartó con fuerza.
—¡Pam!
Sonó un golpe nítido.
Sabrina retrocedió un paso, su mirada se volvió fría y llena de desprecio. —Señor Díaz, no soy alguien que busque la basura que otros desechan.
Joaquín se quedó paralizado.
Se escuchó una risa burlona entre la multitud.
—La señorita Suárez ha sido criada por Don Suárez como su heredera, tiene