Al principio, Sabrina dicidió ir a Madrid mañana por la tarde, sin embargo, tras enterarse de que algo había ocurrido en Francisco, partió hacia Madrid inmediatamente.
Cuando llegó a Madrid, ya era de noche.
Nada más bajarse del avión, Sabrina fue al bar a buscar a Francisco.
Sabrina subió al último piso del bar y vio a Hernán borracho contra la pared.
—¡Sabrina, has llegado!
Al ver a Sabrina, Hernán se emocionó tanto que casi se cayó. Leandro, que estaba a su lado, lo ayudó de inmediato.