—Bien. Lo sabía.
Entonces Francisco colgó.
—Leandro. Vamos.
Leandro se quedó paralizado un momento e inmediatamente fue a hacer los preparativos.
—¿Qué pasa? —se levantó Sabrina.
—Tengo algo que hacer. Descansa bien en el hotel. Mañana te acompararé a Barcelona a ver tu abuelo.
Sin esperar a que Sabrina dijera nada, Francisco se marchó a toda prisa.
Sabrina miró la espalda de Francisco y de repente sintió que esta escena había ocurrido antes.
«Sólo tiene prisa por Steffy. Parece que hay