Como Francisco no lo dejó contarle a Sabrina lo que pasó, Hernán no dijo mucho.
—Le está pasando algo, ¿verdad?
Sabrina se preocupaba, «Francisco no vino en persona, ¿podría ser por una lesión?»
Hernán rio, —Llámale y pregúntale.
Sabrina se quedó en silencio, «¿Le llamo? ¿Qué le digo?»
Sabrina no sabía qué decir excepto gracias.
«Francisco quiere algo más que las gracias.»
Al ver a Sabrina no decir nada, Hernán se encogió de hombros, —Bueno. Olvídalo. Mi trabajo es vigilar que te la tomes