GÉNESIS
La sala de juntas parecía una escena del crimen.
No exageraba.
El señor Hall estaba sentado en una de las sillas, con un pañuelo presionándole la nariz, y aun así la sangre seguía bajando en pequeñas líneas rojas que manchaban la tela. Danilo estaba a su lado, intentando ayudarlo con una calma que yo no sabía de dónde sacaba, y Karen aparecía y desaparecía con un botiquín como si esto fuera el pan de cada día.
Leyla estaba de pie, rígida, con los brazos cruzados y la mirada encendida. W