—¿Cuándo tomas decisiones por mí sin consultarme? —reclamé a Dafne; nos encontrábamos en nuestra habitación. Estaba furioso, ya que ella había elegido la fecha de una boda de la que ni estaba seguro si se llevaría a cabo. Después de la noticia de Dafne, Génesis salió de la mano de ese imbécil de Felipe; Samantha y Matías nos felicitaron, pero yo solo quería que todo esto terminara.
—¡Nunca te han interesado los detalles de la boda! Me dijiste que yo hiciera todo con mi madre, ¡y así fue! Ademá