Leyla
Me miré en el espejo y supe que Noha Hall no iba a sobrevivir este día.
El vestido era negro. Ajustado en los lugares correctos, suelto en los que generaban misterio. Escote lo suficientemente discreto para una reunión de negocios y lo suficientemente insinuante para que él no pudiera dejar de mirarlo. Profesional por delante, letal por detrás. Lo había comprado pensando en los socios italianos, pero lo iba a usar pensando en Noha.
Porque yo tenía un plan. Y el plan era simple: provocarlo