## Noha
Llevaba cuarenta minutos en el aeropuerto y Alec no aparecía.
Le había escrito seis mensajes. El vuelo salía en una hora, Alec no contestaba y mi nivel de irritación estaba alcanzando cotas que ponían en riesgo la integridad de mi teléfono.
El séptimo mensaje fue directo: *“Alec, si no estás aquí en veinte minutos, considérate despedido como amigo.”*
La respuesta llegó un minuto después.
*“Hermano, lo siento. Estoy enfermo. Algo que comí anoche me tiene destruido. No voy a poder viajar.