CAPÍTULO 140

LEYLA

Adam y Adonias.

Los miré dormidos en sus cunas, uno al lado del otro, con esas caritas arrugadas de recién nacido que parecían dos viejitos miniatura disfrazados de ángeles. Adam era el más inquieto: incluso dormido movía los puños como si estuviera peleando con alguien en sus sueños. Adonias era el tranquilo, el que dormía con la boca abierta y los brazos extendidos como si el mundo le pareciera un lugar perfectamente seguro.

—Adam y Adonias —repetí, saboreando los nombres—. Me gustan. S
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App