—¡Génesis! … ¡Génesis! —Escuché que mi madre tocaba la puerta de mi casa, yo me encontraba sirviendo mi desayuno, lista para iniciar un nuevo día de trabajo. Caminé de manera apresurada para abrirle.
—¡Hola mamá, buenos días! ¿En qué puedo ayudarte? —Ella me hizo a un lado y entró a mi casa.
—Iremos con tu hermana con Hugo, quiero que me acompañes —Hugo era el diseñador personal de mi madre.
—No puedo mamá, tengo que trabajar…
—Nada de excusas, necesito que tengas vestuario perfecto para la