Lo primero que veo cuando salgo de mi cuarto, veo que mi madre estaba ocupada con algunas cosas, sin embargo, no le prestó atención en ese momento porque voy directo a la cocina porque tengo mucha hambre.
No obstante, no encuentro nada que me llame la atención hasta que tengo una maravillosa idea de salir hacia el bosque para cazar algo.
Entonces me vuelvo a dirigir hacia mi cuarto, sin llamar la atención de mi mamá, pero es demasiado tarde.
—¡Orquídea! ¿Podemos hablar?—son las palabras de ella