Mundo ficciónIniciar sesiónGabriel mantiene sus labios unidos a los míos unos segundos, mi cuerpo se vuelve mantequilla y yo no entiendo nada, aún así lo disfruto porque esto no será para siempre. Él se separa bruscamente, me mira asustado y algo sonrojado, se ve tan bello, inocente… me lo quiero comer, pero a él no le gustan las mujeres, ¿cierto? Y mucho menos una que está embarazada de otro.
-L-lo siento… no debí…
-Sshhh







