Xavier despertó desconcertado, yacia en el sueloco y la habitación le daba vueltas y el sabor de su boca estaba amargo. La noche anterior tuvo que presenciar como su abuelo le daba el permiso a León de casarse con Camila y como ella acepto con alegría, llena de amor por ese imbécil. Recordarlo hacia qué la sangre dentro de su cuerpo quemara su existencia, si bien el sabía que la había lastimado nunca espero que la perdería totalmente, ahora no solo se casaría con el si no que tendría un hijo.