SOPHIE
La habitación está bañada por el suave resplandor del amanecer; me doy cuenta al momento que abro un poco los ojos. Me froto los ojos y me estiro en la cama, me siento renovada, con más vida. Después de una agradable noche que pase con Cristóbal, la calma llego a mí.
Me giro hacia la ventana para ver el hermoso día que hay hoy. Los rayos del sol se filtran por las cortinas claras que son un poco transparentes; la luz dorada ilumina el dormitorio.
De repente, siento unas caricias en mi es