Estaba otra vez en su casa. Habían llegado luego de la prueba del vestido y aunque a ella le había agradado el vestido, había sido una tortura, su madre y Hayley se empeñaron en hacerla sentir mal, habían dicho que tenían que cambiar su forma de vestir ya que muy pronto se casaría. Ella no quería cambiar.
Iba a subir las escaleras, pero una sirvienta la llamó. Cassie se acercó a la mujer morena.
—¿Sí?
—¿Qué pasa Abby?—preguntó su madre acercándose a ella.
La mujer se acercó a su madre y le susur