Capítulo 56: Ella es toda mía.
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>>> Vladimir Korovin:
Ella me vuelve loco de deseo…
Su sensual cuerpo al que comienzo a volverme adicto, cayendo sin resistencia alguna ante sus juegos seductores.
Lo caliente que me pone y lo mucho que quiero hacerle… No es suficiente, es incómodo en este maldito vestíbulo.
Me dejé llevar por ese ardiente deseo que sus labios sobre los míos iniciaron y sin pensarlo comencé a hacerle el amor ahí mismo.
—Niña~ no es suficiente… —susurré haciendo una pausa