Clara se encontraba frente a los rostros sinceros y amables de ambos, sintiendo una cálida sensación en su corazón.
A pesar de las dificultades y las personas malintencionadas que había encontrado a lo largo de su vida, también había tenido la suerte de contar con personas encantadoras que la ayudaron. No era tan desafortunada después de todo.
Al menos, esta vez la diosa de la fortuna estaba de su lado.
—Está bien, pero ahora ya estoy mucho mejor. Susana puede volver a trabajar, no necesitan seg